Recuerdo la primera vez que escuché una canción de Stereolab. Fue en una de las casettes que me enviaste por correo, cuando éramos tan desconocidos, tan felices. Te harían gracia mis ojos de gata. Mi comportamiento psicópata. Mi vicio incontrolable. Ya ves, no puedo vivir en paz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario