miércoles, 7 de julio de 2010

xak

Acabas de estar en mi habitación de Santiago, acabas de saludarme en la puerta de la facultad, acabas de venir a mi casa de madrugada preso de una intensidad abrumadora, tras tomar tres tazas de café. Acabas de hablarme de Conrad, acabas de dar un concierto en mi salón.

Hace tanto tiempo...

Te quiero como si todo eso hubiese ocurrido ayer.

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