Escuchamos ritmos locos tumbados sobre la cama. Desnudos, a oscuras.
–¿Te he dicho que me encanta este disco y no me canso nunca de escucharlo?
–Sólo unas 867 veces... (Sonrío)
–¿Y te he dicho que me encantas?
–Tú a mí mucho más. (Sonrío y me sonrojo)
–Voy a subir el volumen, no te muevas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario