miércoles, 18 de noviembre de 2009

q


Ahora quieres que te persiga por los bosques.
Con mis dientes de lobo mi tristeza de lobo.
Te cubres de hojas muertas y de silencio.
Y a veces empezamos al final
Y a veces terminamos al principio.
Vienes con las manos cargadas de arándanos
Desnuda como una oración sin Dios.
Te sientas sobre mi cara me mojas me mojas
Sabes escribir el destino
En el fondo de oscuras promesas
Y yo corro entre los árboles
Cruzando noches eternas.
No sé quién eres no sé dónde estás.
Sólo sé que hay mil caminos
Sólo sé que hay mil caminos
Sólo sé que hay mil caminos
Que llevan a ninguna parte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario