Me gustaría haber sido encontrada en la habitación de Satie, entre sus cartas y sus cien paraguas, tumbada junto al piano lleno de polvo, como una muestra más de su colección de excentricidades. Me lo llevaré conmigo de viaje, ya que él no puede llevarme a ninguna parte.
Tocaremos juntos canciones con la ballena voladora.
lunes, 2 de noviembre de 2009
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querida excentricidad,
ResponderEliminarespero que tus ballenas voladoras te permitan un viaje maravilloso hacia el centro de los océanos alemanes... saluda al gran capitán y disfruta la estancia como si fuese la primera vez...
no te olvides de que te quiero muchísimo...
Eres tan dulce, y tan bonita.
ResponderEliminarHe regresado con muchísima fuerza de Berlín.
Ich liebe dich.